{"id":3770,"date":"2025-03-15T19:53:34","date_gmt":"2025-03-15T18:53:34","guid":{"rendered":"https:\/\/lamemoriahistorica.org\/?page_id=3770"},"modified":"2025-04-03T20:04:38","modified_gmt":"2025-04-03T18:04:38","slug":"el-holocausto-espanol","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/lamemoriahistorica.org\/?page_id=3770","title":{"rendered":"El Holocausto Espa\u00f1ol"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"3770\" class=\"elementor elementor-3770\" data-elementor-post-type=\"page\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-398b29e e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"398b29e\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2778e56 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"2778e56\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">El Holocausto Espa\u00f1ol<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1bad842 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"1bad842\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"191\" src=\"https:\/\/lamemoriahistorica.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/header-hero-e1740483103587-300x191.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium wp-image-1322\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/lamemoriahistorica.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/header-hero-e1740483103587-300x191.jpg 300w, https:\/\/lamemoriahistorica.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/header-hero-e1740483103587-1024x653.jpg 1024w, https:\/\/lamemoriahistorica.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/header-hero-e1740483103587-768x490.jpg 768w, https:\/\/lamemoriahistorica.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/header-hero-e1740483103587.jpg 1213w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f3ac269 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"f3ac269\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">Durante la Guerra Civil espa\u00f1ola, detr\u00e1s de las l\u00edneas del frente, cerca de 200,000 hombres y mujeres fueron asesinados extrajudicialmente o ejecutados tras un endeble proceso legal. Fueron asesinados como consecuencia del golpe militar de los d\u00edas 17 y 18 de julio de 1936 contra la Segunda Rep\u00fablica. Por la misma raz\u00f3n, al menos 300,000 hombres murieron en los frentes de batalla. Un n\u00famero desconocido de hombres, mujeres y ni\u00f1os murieron en los bombardeos y en los \u00e9xodos que siguieron a la ocupaci\u00f3n del territorio por las fuerzas militares de Franco.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-62f0da9 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"62f0da9\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">En toda Espa\u00f1a, tras la victoria final de los sublevados a finales de marzo de 1939, fueron ejecutados unos 20,000 republicanos. Muchos m\u00e1s murieron de enfermedades y malnutrici\u00f3n en c\u00e1rceles y campos de concentraci\u00f3n, hacinados y faltos de higiene. Otros murieron en las condiciones de esclavitud de los batallones de trabajo. M\u00e1s de 500,000 refugiados se vieron obligados a exiliarse y muchos murieron de enfermedades en campos de concentraci\u00f3n franceses. Varios miles murieron trabajando en campos nazis. Todo ello constituye lo que creo que puede llamarse leg\u00edtimamente el <i><b>Holocausto espa\u00f1ol<\/b><\/i>. El prop\u00f3sito de este libro es mostrar, en la medida de lo posible, lo que les ocurri\u00f3 a los civiles y por qu\u00e9.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ecf630d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"ecf630d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">Detr\u00e1s de las l\u00edneas de combate, hubo dos represiones, una en cada una de las zonas republicana y rebelde. Aunque muy diferentes, tanto cuantitativa como cualitativamente, cada una se cobr\u00f3 decenas de miles de vidas, la mayor\u00eda de ellas inocentes de delitos o incluso de activismo pol\u00edtico. Los l\u00edderes de la rebeli\u00f3n, los generales Mola, Franco y Queipo de Llano, consideraban al proletariado espa\u00f1ol del mismo modo que al marroqu\u00ed, como una raza inferior a la que hab\u00eda que subyugar mediante una violencia repentina y sin concesiones. As\u00ed, aplicaron en Espa\u00f1a el terror ejemplar que hab\u00edan aprendido en el norte de \u00c1frica, desplegando la Legi\u00f3n Extranjera espa\u00f1ola y los mercenarios marroqu\u00edes, los Regulares, del ej\u00e9rcito colonial.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ad97cf6 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"ad97cf6\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">Su aprobaci\u00f3n de la s\u00e1dica violencia de sus hombres se refleja en el diario de guerra de Franco de 1922, que describe con regocijo pueblos marroqu\u00edes destruidos y a sus defensores decapitados. El propio Franco dirigi\u00f3 a doce legionarios en una incursi\u00f3n de la que regresaron con las cabezas ensangrentadas de doce miembros de una tribu (Harque\u00f1os) como trofeos. La decapitaci\u00f3n y mutilaci\u00f3n de prisioneros era habitual. Cuando el general Primo de Rivera visit\u00f3 Marruecos en 1926, un batall\u00f3n entero de la Legi\u00f3n esperaba la inspecci\u00f3n con cabezas clavadas en sus bayonetas[3]. Durante la Guerra Civil, el terror del Ej\u00e9rcito de \u00c1frica se despleg\u00f3 de forma similar en la pen\u00ednsula espa\u00f1ola, como instrumento de un proyecto fr\u00edamente concebido para cimentar un futuro r\u00e9gimen autoritario.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b3985ce elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"b3985ce\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">La represi\u00f3n llevada a cabo por los militares sublevados en Espa\u00f1a, fue una operaci\u00f3n cuidadosamente planificada para eliminar, en palabras del director del golpe, Emilio Mola, \u00absin escr\u00fapulos ni vacilaciones a los que no piensan como nosotros\u00bb.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-480fa04 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"480fa04\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">Por el contrario, la represi\u00f3n en la zona republicana fue de sangre caliente, como reacci\u00f3n al golpe militar. Inicialmente, fue una respuesta espont\u00e1nea y defensiva que se intensific\u00f3 posteriormente por las noticias tra\u00eddas por los refugiados de las atrocidades militares y por los bombardeos de los rebeldes. Es dif\u00edcil imaginar c\u00f3mo podr\u00eda haberse producido la violencia en la zona republicana sin el golpe militar, que elimin\u00f3 todas las restricciones de la sociedad civilizada. El colapso de las estructuras de la ley y el orden como resultado del golpe permiti\u00f3 tanto una explosi\u00f3n de ciega venganza milenaria (el resentimiento acumulado durante siglos de opresi\u00f3n) como la criminalidad irresponsable de aquellos que salieron de la c\u00e1rcel o de aquellos individuos que nunca antes se atrevieron a dar rienda suelta a sus instintos. Adem\u00e1s, como en cualquier guerra, exist\u00eda la necesidad militar real de combatir al enemigo interior.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-73709a5 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"73709a5\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">Republicanos ejecutados en Extremadura.<br \/>No cabe duda de que la hostilidad se intensific\u00f3 en ambos bandos a medida que avanzaba la Guerra Civil, alimentada por la indignaci\u00f3n y el deseo de venganza cuando se filtraban las noticias de lo que ocurr\u00eda en el otro bando. Sin embargo, tambi\u00e9n est\u00e1 claro que, desde los primeros momentos, hubo un nivel de odio ya existente en el Ej\u00e9rcito que brot\u00f3 en la avanzadilla norteafricana de Ceuta la noche del 17 de julio y del populacho republicano el 19 de julio en el Cuartel de la Monta\u00f1a de Madrid.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-36cf0b3 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"36cf0b3\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">Los cuatro primeros cap\u00edtulos del libro tratan de explicar c\u00f3mo se fomentaron esas enemistades. Examinan la polarizaci\u00f3n resultante de la determinaci\u00f3n de la derecha de bloquear las ambiciones reformistas del r\u00e9gimen democr\u00e1tico establecido en abril de 1931, la Segunda Rep\u00fablica. Se centran en el proceso por el que la obstrucci\u00f3n de la reforma condujo a una respuesta cada vez m\u00e1s radicalizada por parte de la izquierda. Estos cap\u00edtulos tambi\u00e9n analizan la elaboraci\u00f3n de teor\u00edas teol\u00f3gicas y raciales derechistas para justificar la intervenci\u00f3n de los militares y el exterminio de la izquierda.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3d5131c elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"3d5131c\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">En el caso de los rebeldes militares, un programa de terror y exterminio tuvo un papel fundamental en su planificaci\u00f3n y preparativos. Los dos cap\u00edtulos siguientes describen las formas en que este programa se llev\u00f3 a cabo a medida que los rebeldes establec\u00edan el control en zonas muy diferentes.<br \/>El cap\u00edtulo 5 trata de la conquista y purga de Andaluc\u00eda Occidental: Huelva, Sevilla, C\u00e1diz, M\u00e1laga y C\u00f3rdoba. Debido a la superioridad num\u00e9rica del campesinado sin tierra, los conspiradores militares creyeron que la imposici\u00f3n inmediata de un reino de terror era crucial. Con el uso de fuerzas embrutecidas en las guerras coloniales de \u00c1frica, respaldadas por los terratenientes locales, este proceso fue supervisado por el general <b>Queipo de Llano<\/b>.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a4b01ba elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"a4b01ba\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">El cap\u00edtulo 6 trata de una aplicaci\u00f3n similar del terror en las regiones significativamente diferentes de Navarra, Galicia, Castilla la Vieja y Le\u00f3n. Todas ellas eran zonas profundamente conservadoras en las que el golpe militar tuvo un \u00e9xito casi inmediato. A pesar de la m\u00ednima evidencia de resistencia izquierdista, la represi\u00f3n all\u00ed, bajo la jurisdicci\u00f3n del <b>General Mola<\/b>, fue de menor escala que en el sur, pero a\u00fan as\u00ed, desproporcionadamente severa. Tambi\u00e9n se considera la represi\u00f3n en las Islas Canarias y Mallorca.<br \/>Los objetivos exterminadores de los sublevados, si no sus capacidades militares, encontraron eco en la extrema izquierda, particularmente en el movimiento anarquista, en la ret\u00f3rica sobre la necesidad de \u201cpurificar\u201d una sociedad corrupta. En consecuencia, los cap\u00edtulos 7 y 8 analizan las consecuencias del golpe dentro de la zona republicana. Consideran c\u00f3mo los odios subyacentes derivados de la miseria, el hambre y la explotaci\u00f3n, encontraron su camino hacia el terror en las zonas controladas por los republicanos, particularmente en Barcelona y Madrid.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-13609c7 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"13609c7\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">Inevitablemente, los objetivos no eran s\u00f3lo los ricos, los banqueros, los industriales y los terratenientes, a quienes se consideraba instrumentos de opresi\u00f3n. No hace falta explicar que el odio se dirigiera tambi\u00e9n contra los militares identificados con el Golpe. Tambi\u00e9n el odio se dirigi\u00f3, a menudo con mayor ferocidad, contra el clero, al que se consideraba c\u00f3mplice de los ricos, legitimador de la injusticia, mientras la Iglesia acumulaba fabulosas riquezas. A diferencia de la represi\u00f3n sistem\u00e1tica desatada por los sublevados como instrumento pol\u00edtico, esta violencia aleatoria tuvo lugar muy a pesar de las autoridades republicanas, no a causa de ellas. De hecho, gracias a los esfuerzos de los sucesivos gobiernos republicanos por restablecer el orden p\u00fablico, la represi\u00f3n izquierdista fue contenida y en gran medida hab\u00eda terminado en diciembre de 1936.<br \/>Los siguientes cap\u00edtulos, 9 y 10, se ocupan de dos de los episodios m\u00e1s sangrientos de la Guerra Civil espa\u00f1ola, estrechamente relacionados entre s\u00ed. Ambos se refieren al asedio de Madrid por los sublevados y a la defensa de la capital.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f67d4b1 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"f67d4b1\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">El cap\u00edtulo 9 trata del rastro de matanzas dejado por las fuerzas africanistas de Franco, la llamada \u201cColumna de la Muerte\u201d en su recorrido de Sevilla a Madrid. Por el camino se hab\u00eda anunciado que el salvajismo que la columna estaba imponiendo en las ciudades y pueblos conquistados era lo que Madrid pod\u00eda esperar si la rendici\u00f3n no era inmediata. La consecuencia fue que, tras la marcha del gobierno republicano a Valencia, los responsables de la defensa de la ciudad tomaron la decisi\u00f3n de evacuar a los prisioneros de derechas, especialmente a los oficiales del ej\u00e9rcito que hab\u00edan jurado unirse a las fuerzas rebeldes en cuanto pudieran.<br \/>El cap\u00edtulo 10 analiza la puesta en pr\u00e1ctica de esa decisi\u00f3n, las tristemente c\u00e9lebres matanzas de derechistas en Paracuellos, a las afueras de Madrid.<br \/>Los dos cap\u00edtulos siguientes abordan dos concepciones distintas de la guerra. El cap\u00edtulo 11 se ocupa de la defensa de la Rep\u00fablica contra los enemigos internos. \u00c9stos no s\u00f3lo consist\u00edan en la floreciente quinta columna rebelde, dedicada al espionaje, el sabotaje y la difusi\u00f3n del derrotismo y el des\u00e1nimo, sino tambi\u00e9n en la extrema izquierda de la CNT anarquista y el POUM antiestalinista. Estos grupos de ultraizquierda estaban decididos a dar prioridad a la revoluci\u00f3n. Esto perjudic\u00f3 gravemente el esfuerzo b\u00e9lico de la Rep\u00fablica y por ello fueron objetivo del mismo aparato de seguridad que hab\u00eda puesto coto a la represi\u00f3n incontrolada de los primeros meses.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-137f772 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"137f772\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">El cap\u00edtulo 12 se ocupa de la deliberadamente implacable guerra de aniquilaci\u00f3n de Franco a trav\u00e9s del Pa\u00eds Vasco, Santander, Asturias, Arag\u00f3n y Catalu\u00f1a. Demuestra c\u00f3mo su esfuerzo b\u00e9lico fue <i><b>concebido como una inversi\u00f3n en terror que facilitar\u00eda el establecimiento de su dictadura<\/b><\/i>. El cap\u00edtulo 13 analiza la maquinaria de posguerra de juicios, ejecuciones, c\u00e1rceles y campos de concentraci\u00f3n que consolid\u00f3 esa inversi\u00f3n.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e5125f6 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e5125f6\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">La intenci\u00f3n era garantizar que los intereses del <i>establishment<\/i> no volvieran a ser cuestionados como lo hab\u00edan sido de 1931 a 1936 por las reformas democr\u00e1ticas de la Segunda Rep\u00fablica. Cuando el clero justific\u00f3 y los militares aplicaron el llamamiento del general Mola a la eliminaci\u00f3n de \u201clos que no piensan como nosotros\u201d, no estaban comprometidos en una cruzada intelectual o \u00e9tica. La defensa de los intereses de la clase dirigente s\u00f3lo ten\u00eda que ver con el \u201cpensamiento\u201d en la medida en que las fuerzas progresistas liberales y de izquierdas cuestionaban los principios centrales de la derecha, resumidos en el lema del principal partido cat\u00f3lico, la CEDA: \u201cpatria, orden, religi\u00f3n, familia, propiedad, jerarqu\u00eda\u201d. Todos estos elementos constitu\u00edan los elementos intocables de la vida social y econ\u00f3mica en Espana antes de 1931.<br \/>\u201cPatria\u201d significaba ning\u00fan desaf\u00edo al centralismo espa\u00f1ol por parte de los nacionalismos regionales.<br \/>\u201cOrden\u201d significaba no tolerar la protesta p\u00fablica.<br \/>\u201cReligi\u00f3n\u201d significaba el monopolio de la educaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica religiosa por parte de la Iglesia Cat\u00f3lica.<br \/>\u201cFamilia\u201d significaba la posici\u00f3n subordinada de la mujer y la prohibici\u00f3n del divorcio.<br \/>\u201cPropiedad\u201d significa que la propiedad de la tierra debe permanecer incuestionable.<br \/>\u201cJerarqu\u00eda\u201d significaba que el orden social existente era sacrosanto.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e4682bd elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e4682bd\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">Para proteger todos estos principios, en las zonas ocupadas por los sublevados, las v\u00edctimas inmediatas no fueron s\u00f3lo los maestros de escuela, sino tambi\u00e9n los masones, los m\u00e9dicos y abogados liberales, los intelectuales y los dirigentes sindicales, es decir, aquellos que pod\u00edan haber propagado ideas.<br \/>La matanza se extendi\u00f3 tambi\u00e9n a todos los que pod\u00edan haberse dejado influir por sus ideas: los sindicalistas, los que no iban a misa, los sospechosos de votar al Frente Popular y las mujeres a las que la Rep\u00fablica hab\u00eda concedido el voto y el derecho al divorcio.<br \/>Todav\u00eda es imposible decir con certeza lo que signific\u00f3 todo esto en t\u00e9rminos de n\u00famero de muertos, aunque las l\u00edneas generales est\u00e1n claras. Por ello, en el libro se dan con frecuencia cifras indicativas, basadas en la investigaci\u00f3n masiva llevada a cabo en toda Espa\u00f1a por un gran n\u00famero de historiadores locales en los \u00faltimos a\u00f1os. Sin embargo, a pesar de sus notables logros, todav\u00eda no es posible presentar cifras definitivas sobre el n\u00famero total de muertos tras las l\u00edneas, especialmente en la zona rebelde. El objetivo debe ser siempre, en la medida de lo posible, basar las cifras de los muertos en ambas zonas en los muertos con nombre. Gracias a los esfuerzos de las autoridades republicanas de la \u00e9poca por identificar los cad\u00e1veres y a las investigaciones posteriores al Estado franquista, se conoce con relativa precisi\u00f3n el n\u00famero de asesinados o ejecutados en la zona republicana. La cifra reciente m\u00e1s fiable, elaborada por el mayor experto en la materia, Jos\u00e9 Luis Ledesma Vera, es de 49,272. Sin embargo, la incertidumbre sobre la magnitud de los asesinatos en el Madrid republicano puede hacer que esa cifra aumente[4]. Incluso para las zonas en las que existen estudios fiables, las nuevas informaciones y las excavaciones de fosas comunes hacen que las cifras se revisen constantemente, aunque dentro de par\u00e1metros relativamente peque\u00f1os[5].<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4bb19cc elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4bb19cc\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">En cambio, el c\u00e1lculo del n\u00famero de v\u00edctimas republicanas de la violencia rebelde se ha enfrentado a innumerables dificultades. 1965 fue el a\u00f1o en que los franquistas empezaron a pensar lo impensable, que el Caudillo no era inmortal y que hab\u00eda que prepararse para el futuro. No fue hasta 1985 cuando el gobierno espa\u00f1ol empez\u00f3 a tomar medidas tard\u00edas y vacilantes para proteger los archivos de la naci\u00f3n. Durante esos veinte a\u00f1os cruciales <i>se perdieron<\/i> millones de documentos, incluidos los archivos del partido \u00fanico, la Falange, de las jefaturas provinciales de polic\u00eda, de las prisiones y de la principal autoridad local franquista, los Gobernadores Civiles.<\/p><p class=\"western\" align=\"left\">Convoyes de camiones se llevaron e hicieron desaparecer los archivos <i>\u201cjudiciales\u201d<\/i> de la represi\u00f3n. Adem\u00e1s de la destrucci\u00f3n deliberada de archivos, tambi\u00e9n se produjeron p\u00e9rdidas <i>\u201cinvoluntarias\u201d<\/i> cuando algunos ayuntamientos vendieron sus archivos por toneladas como papel usado para reciclar[6]<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-dfe557a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"dfe557a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">La investigaci\u00f3n seria no fue posible hasta despu\u00e9s de la muerte de Franco. Cuando los investigadores comenzaron la tarea, se encontraron no s\u00f3lo con la destrucci\u00f3n deliberada de gran parte del material de archivo por parte de las autoridades franquistas, sino tambi\u00e9n con el hecho de que muchas muertes simplemente se hab\u00edan registrado de forma falsa o no se hab\u00edan registrado en absoluto. A la ocultaci\u00f3n de los cr\u00edmenes por parte de la dictadura se sum\u00f3 el miedo continuado de los testigos a presentarse y la obstrucci\u00f3n de la investigaci\u00f3n, especialmente en las provincias de Castilla la Vieja. El material de archivo ha desaparecido <i>misteriosamente<\/i> y con frecuencia los funcionarios locales se han negado a permitir la consulta del registro civil[7].<br \/>A muchas de las ejecuciones de los militares rebeldes se les dio un barniz de pseudolegalidad mediante juicios, aunque en realidad no se diferenciaban mucho de los asesinatos extrajudiciales. Las sentencias de muerte se dictaban tras procedimientos que duraban minutos y en los que no se permit\u00eda hablar a los acusados[8].<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-23d863b elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"23d863b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">Las muertes de los que mor\u00edan en lo que los rebeldes llamaban <i>\u201coperaciones de limpieza y castigo\u201d<\/i> ten\u00edan la m\u00e1s endeble justificaci\u00f3n legal al registrarse como <i>\u201cpor aplicaci\u00f3n del bando de guerra\u201d<\/i>. Con ello se pretend\u00eda legalizar la ejecuci\u00f3n sumaria de quienes se resist\u00edan a la toma del poder por los militares. Tambi\u00e9n se registraron de este modo las muertes colaterales de muchos inocentes, desarmados y que no ofrec\u00edan resistencia. Tambi\u00e9n se registraron las ejecuciones de los muertos <i>\u201csin juicio\u201d<\/i>, en referencia a los que fueron descubiertos dando cobijo a un fugitivo, por lo que fueron fusilados por orden militar. Tambi\u00e9n hubo un esfuerzo sistem\u00e1tico por ocultar lo ocurrido. Prisioneros llevados lejos de sus lugares de origen, ejecutados y enterrados en fosas comunes sin nombre[9].<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d8de5ad elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"d8de5ad\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">Por \u00faltimo, est\u00e1 el hecho de que un n\u00famero considerable de muertos no fue registrado de ninguna manera. Este fue el caso de muchos de los que huyeron ante las columnas africanas de Franco cuando se dirig\u00edan de Sevilla a Madrid. A medida que se ocupaba cada ciudad o pueblo, entre los muertos hab\u00eda refugiados de otros lugares. Como no llevaban papeles, sus nombres o lugares de origen eran desconocidos. Quiz\u00e1 nunca sea posible calcular el n\u00famero exacto de asesinados en campo abierto por escuadrones de falangistas y carlistas a caballo. Es igualmente imposible determinar el destino de los miles de refugiados de Andaluc\u00eda Occidental que murieron en el \u00e9xodo tras la ca\u00edda de M\u00e1laga en 1937 <i>(La Desband\u00e1)<\/i> o los de toda Espa\u00f1a que se hab\u00edan refugiado en Barcelona s\u00f3lo para morir en la huida hacia la frontera francesa en 1939 o los que se suicidaron tras esperar en vano la evacuaci\u00f3n en los puertos mediterr\u00e1neos.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-bc6aade elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"bc6aade\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">Sin embargo, la enorme cantidad de investigaciones realizadas permite afirmar que, en t\u00e9rminos generales, la represi\u00f3n por parte de los rebeldes fue unas tres veces superior a la que tuvo lugar en la zona republicana. La cifra actualmente m\u00e1s fiable, aunque todav\u00eda provisional, de muertos a manos de los militares sublevados y sus partidarios es de 130.199 personas. Sin embargo, es poco probable que esas muertes fueran inferiores a 150.000 y bien podr\u00edan ser m\u00e1s. Algunas zonas s\u00f3lo se han estudiado parcialmente; otras, apenas. En varias \u00e1reas, que pasaron tiempo en ambas zonas, y de las que se conocen las cifras con cierta precisi\u00f3n, las diferencias entre el n\u00famero de muertos a manos de republicanos o de los rebeldes son escandalosas. Por poner algunos ejemplos, en Badajoz hubo 1.437 v\u00edctimas de la izquierda frente a 8.914 v\u00edctimas de los sublevados; en Sevilla, 447 v\u00edctimas de la izquierda, 12.507 v\u00edctimas de los sublevados; en C\u00e1diz: 97 v\u00edctimas de la izquierda, 3.071 v\u00edctimas de los sublevados; y en Huelva: 101 v\u00edctimas de la izquierda, 6.019 v\u00edctimas de los sublevados. En lugares donde no hubo violencia republicana, las cifras de asesinatos de rebeldes son casi incre\u00edbles, Navarra 3.280, La Rioja, 1.977.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-9a7e3d0 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"9a7e3d0\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">Estudios recientes, no s\u00f3lo sobre Catalu\u00f1a sino tambi\u00e9n sobre la mayor parte de la Espa\u00f1a republicana, han desmontado dram\u00e1ticamente las afirmaciones propagand\u00edsticas de los sublevados de la \u00e9poca. El 18 de julio de 1938, en Burgos, el propio Franco afirm\u00f3 que 54.000 personas hab\u00edan sido asesinadas en Catalu\u00f1a. En el mismo discurso, aleg\u00f3 que 70.000 hab\u00edan sido asesinadas en Madrid y 20.000 en Valencia. El mismo d\u00eda, declar\u00f3 a un periodista que ya se hab\u00edan producido un total de 470.000 asesinatos en la zona republicana.[16] Para demostrar al mundo la magnitud de la maldad republicana, el 26 de abril de 1940 puso en marcha una investigaci\u00f3n estatal masiva, <i>la Causa General<\/i>, \u201cpara recabar informaci\u00f3n fidedigna\u201d con el fin de determinar la verdadera magnitud de los cr\u00edmenes cometidos en la zona republicana.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-747d036 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"747d036\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">Se fomentaron la denuncia y la exageraci\u00f3n. A\u00fan as\u00ed, fue una enorme decepci\u00f3n para Franco cuando, sobre la base de la informaci\u00f3n recogida, y a pesar de una metodolog\u00eda defectuosa que inflaba las cifras, la Causa General concluy\u00f3 que el n\u00famero de muertos era de 85.940. Aunque exagerada e incluyendo muchas duplicaciones, esta cifra segu\u00eda estando tan por debajo de las afirmaciones de Franco que, durante m\u00e1s de un cuarto de siglo, se omiti\u00f3 en las ediciones del resumen publicado de los hallazgos de la Causa General[17].<\/p><p class=\"western\" align=\"left\">Una parte central, aunque infravalorada, de la represi\u00f3n llevada a cabo por los sublevados &#8211; la persecuci\u00f3n sistem\u00e1tica de las mujeres &#8211; no es susceptible de an\u00e1lisis estad\u00edstico. El asesinato, la tortura y la violaci\u00f3n fueron castigos generalizados por apoyar la liberaci\u00f3n de la mujer durante el periodo republicano. Las que salieron vivas de la c\u00e1rcel sufrieron profundos problemas f\u00edsicos y psicol\u00f3gicos de por vida. Otras miles sufrieron violaciones y otros abusos sexuales, la humillaci\u00f3n de raparles la cabeza y ensuciarse en p\u00fablico tras la ingesti\u00f3n forzada de aceite de ricino.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c56c1f4 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"c56c1f4\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">Para la mayor\u00eda de las mujeres republicanas, tambi\u00e9n hubo los terribles problemas econ\u00f3micos y psicol\u00f3gicos de ver a sus maridos, padres, hermanos e hijos asesinados u obligados a huir, lo que a menudo vio a las propias esposas arrestadas en los esfuerzos por conseguir que revelaran el paradero de sus hombres. En cambio, en la zona republicana hubo relativamente pocos abusos equivalentes contra las mujeres. Esto no quiere decir que no se produjeran. El abuso sexual de alrededor de una docena de monjas y la muerte de 296, algo m\u00e1s del 1,3% del clero femenino en Espa\u00f1a, es escandaloso, pero de una magnitud significativamente menor que el destino de las mujeres en la zona rebelde[18], lo cual no es del todo sorprendente, dado que el respeto a las mujeres estaba integrado en el programa reformista de la Rep\u00fablica.<\/p><p class=\"western\" align=\"left\">La visi\u00f3n estad\u00edstica del holocausto espa\u00f1ol no s\u00f3lo es defectuosa e incompleta, sino que es improbable que llegue a ser completa. Tampoco capta el intenso horror que se esconde tras las cifras.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-9879f1a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"9879f1a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"western\" align=\"left\">El relato que sigue incluye muchas historias de individuos, de hombres, mujeres y ni\u00f1os de ambos bandos. Presenta algunos casos espec\u00edficos pero representativos de v\u00edctimas y agresores de todo el pa\u00eds. Con ello se pretende transmitir el sufrimiento desatado por la arrogancia y brutalidad de los oficiales que se sublevaron el 17 de julio de 1936. Provocaron la guerra, una guerra innecesaria cuyas consecuencias a\u00fan hoy resuenan en Espa\u00f1a.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Holocausto Espa\u00f1ol Durante la Guerra Civil espa\u00f1ola, detr\u00e1s de las l\u00edneas del frente, cerca de 200,000 hombres y mujeres fueron asesinados extrajudicialmente o ejecutados tras un endeble proceso legal. Fueron asesinados como consecuencia del golpe militar de los d\u00edas 17 y 18 de julio de 1936 contra la Segunda Rep\u00fablica. 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